Encontrar un amigo fiel
es como dar con un tesoro
o como hallar un refugio seguro.
Un amigo fiel no tiene precio:
su valor no se mide con dinero.
Un amigo así nos salvará la vida.
Si obedecemos a Dios, hallaremos ese amigo,
y sabremos reconocerlo porque
él también obedece a Dios.
(Ecle.6:14-17) TLA
Todas quisiéramos encontrar una amiga de verdad para tener donde recostar nuestra cabeza en tiempos de angustia pero también para tener con quien compartir nuestras alegrías de los logros obtenidos en la vida.









