Dia 11. La bendición de la Unidad
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen… Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?… les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.”(Hechos 2:1-11 RVR60)
Cántico de ascenso gradual; de David.Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía. (Sal. 133:1)
Hay un poder sobrenatural escondido en la unidad. Es por eso que en estos 21 días de ayuno y oración aparece una y otra vez este tema, como un llamado de Dios hacia sus hijos y como su pueblo.
Es en la unidad donde Dios encuentra el lugar ideal para derramar su Espíritu Santo. Jesucristo les dijo a sus discípulos que esperaran, porque debía venir sobre ellos el Espíritu Santo y que así recibirian poder para ser testigos. ¡Sólo debían tener paciencia! Esperar y estar juntos, mantenerse en armonia orando.




